Toda una vida de dedicación
Todo el mundo tiene una historia, esta es la nuestra.
Los comienzos, 1980
Sumilab fue fundada en 1980 por la primera generacion Vicente Payá, la primera generación de la familia empresaria.
Vicente, de origen valenciano, emprendió un largo camino a Venezuela en su época dorada de los años 60. Logró trabajar muy joven en el sector médico, asumiendo cargos de responsabilidad hasta que ascendió a Director Comercial de Pfizer en LATAM, donde cogió la experiencia necesaria para replicar el modelo en España.
1987
Javier Payá, segunda generación, entró en el equipo comercial de SUMILAB en el año 1987. Debido a su crecimiento dentro de la empresa en traumatología, decidió fundar Envitec en el 2004 para diferenciarla con otra línea de productos, para posteriormente incorporar los productos de alta precisión en radiología intervencionista de Gallini Medical, con quien Javier Payá se asoció en Italia, Francia y España.
La continuación
Una vez introducidos en este campo, la medicina de precisión fue avanzando conforme evolucionaban las técnicas y los materiales, al tiempo que este tipo de procedimientos también iban tomando relevancia en otras especialidades como Cirugía General, Urología, o Neurocirugía.
Este hecho supuso que la relación entre Vicente y Javier se mermara en el ámbito profesional, donde cada uno tenía una visión diferente pero ambos dos el mismo objetivo: proveer del mejor material en España.
2005
En el año 2005 la línea de laboratorio e Investigación de Sumilab volvió a coger fuerza con la incorporación de productos japoneses en biología y microbiología molecular.
La segunda generación, 2010
En el año 2010 fallece Vicente Payá y es, en este momento, cuando su hijo Javier asume todas las responsabilidades de Sumilab, además de Envitec y Gallini, lo que convierte la actividad empresarial en un grupo de especialidades con diferentes toques de visión de negocio.
Desde ese momento, la compañía empieza a madurar y seguir una línea de trabajo, reestructurando la plantilla alcanzando un equipo comercial senior con 5 comerciales de primer nivel y un equipo logístico y administrativo detrás para dar soporte a todas las operaciones.
2012
Con la crisis del 2012, las empresas Sumilab y Gallini sufren una fuerte caída por impagos de clientes, retrasos en cobros por parte de la administración, lo que genera una situación crítica para la empresa pero que con la valentía y fuerza de todo el equipo liderado por Javier Payá, consiguen salir a flote.
Desde ese preciso momento hasta el año 2019, Javier Payá logra enderezar el rumbo de las empresas manteniendo un liderazgo firme y constante para consolidar el negocio familiar.
La tercera generación, 2019
Hasta que en agosto de ese 2019, Javier Payá fallece de forma repentina a los 58 años, dejando atrás un gran legado.
La tercera generación coge las riendas del negocio, y es Alvaro Payá, junto con su hermana Patricia, quienes deciden continuar con las empresas familiares.
Álvaro se encontraba trabajando en el Este de África en otro proyecto, pero no podía dejar escapar la oportunidad de darle continuidad a un negocio familiar de 40 años. Así pues asume el liderazgo y durante 4 años dirige la empresa desde Africa y Oriente Medio confiando plenamente en el equipo operativo en Valencia.
2019-2025
Durante estos años (2019-2025) se producen una serie de cambios que marcan el presente y futuro:
- Transformación cultural y digital
- Centralización de proveedores
- Expansión Nacional
- Aumento del equipo en un 70%
- Crecimiento en facturación de un 10% anual año tras año en todas sus líneas
Fusión por absorción de Sumilab a Envitec y Gallini.
Actualmente, la empresa se encuentra en un momento de crecimiento apostando por talento joven y material médico pionero. La empresa se ha posicionado como referente en España dentro del sector salud distribuyendo a más de 80 centros hospitalarios y de investigación entre C. Valenciana y el resto de territorio nacional año tras año, manteniendo la visión y valores, dotando así a nuestros clientes con un servicio y disponibilidad del nivel que nuestro país merece.




